Cuando escribí ayer sobre el cerebro de lagartija, Gary Varmer escribió un fantástico comentario que inspiro este post, el dijo:

“Es siempre bueno recordar el cerebro de lagartija… ¡ya que nuestros cerebros humanos tienden a olvidarlo! Buen Post, y un buen recordatorio de trabajar con el miedo y seguir adelante. Ahora si solo pudiera lograr que el cerebro de lagartija y la mente del mono se pusieran de acuerdo, todo estaría resuelto.”

Creo que si de algún modo lográramos descubrir como lograr eso, todo estaría resuelto…

En caso de que no sepas a lo que me refiero con la “Mente de Mono” es un termino budista que describe la existencia de pensamientos de manera indisciplinada de la mente. Cuando tu mente esta como mente de mono, en todos lados y logrando o dejándote lograr nada

Como puedes adivinar, no basta con ganarle al cerebro de lagartija, si pasas por el miedo y finalmente te tratas de mover sin guías, tu mente de mono toma control y simplemente vas a lograr ir en círculos.

Aun cuando lucho constantemente con mi cerebro de lagartija, tengo mejor control sobre mi mente de mono. He aprendido que cuando tengo expectativas claras y guías para mi mente de mono en general puedo trabajar mucho mejor tan pronto como logro callar al cerebro de lagartija. He aprendido que mi mente de mono necesita que le recuerde que vamos a poder jugar en el camino. Por esa razon empieso mi dia planeandolo, leyendo mis objetivos (a corto y largo plazo) y trato de identificar lo que realmente tiene mi atención. Usualmente este proceso me ayuda a mantener a la mente de mono en orden y me obliga a solo lidiar con el cerebro de lagartija.

Mi éxito con el Cerebro de Lagartija y con la Mente de Mono es otra historia.